viernes, 23 de octubre de 2015

La excepción

Por muchas razones, esta entrada del blog es una completa anomalía para lo que ha sido "Recta de Cuatro Costuras" desde su creación. Por lo corto del titular, por el hecho de que trata de los Tiburones de La Guaira, porque simplemente no tiene nada que ver con Billy Beane y su gente.

Hoy, de eso se trata, de una anomalía.

Esta vez no necesitaré revisar algún dato en internet, ni tampoco recurrir a alguna cita recogida por alguien más. Esta vez son mis ojos y juicio a los únicos a quien debo el crédito, porque en esta ocasión estuve allí para presenciar esa anomalía, esa excepción, durante cada minuto de las más de cinco horas que duró.

Buddy Bailey ha sido, es y será siempre uno de los más grandes dirigentes que haya tomado riendas de un equipo en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y nada de lo que escriba en este artículo lo cambiará. Tampoco es mi intención.

Como aficionado al beisbol, escuché y leí por años sobre cómo Bailey había sido capaz de cambiar por completo el rostro de unos Tigres de Aragua que por 27 años previos a su llegada olvidaron el sabor de la victoria. Me cansé de ver por televisión, escuchar por radio y leer en la prensa cómo su gran ética de trabajo y disciplina habían jugado un papel fundamental en los seis títulos a los que condujo a los bengalíes en sus doce temporadas al mando.

Como casi periodista que ya soy, he tenido el placer de cubrir a los Tiburones de La Guaira día a día, juego a juego, desde su arribo al timón escualo en la 2014-2015. En pocas palabras, ya no soy yo quien escucha de otros acerca de esa impresionante ética de trabajo, son otros quienes la leen y escuchan de mí.

Nada de lo que me habían contado era falso o exagerado. Buddy Bailey brinda la disciplina y rutina de trabajo necesaria para llevar a un equipo de beisbol al máximo nivel. La ética laboral de este señor es tal, que su impresionante conocimiento del juego, su increíble capacidad para detectar hasta el más mínimo detalle de cada duelo y de cada jugador y su respeto por el contrario suelen pasar por debajo de la mesa cuando se discute sobre sus principales cualidades.

En mi segunda temporada cubriendo a los Tiburones, puedo decir que el norteamericano jamás me ha negado una entrevista. Gane o pierda su equipo, en el juego más grandioso o bochornoso del mismo, Bailey siempre ha dado la cara, y lo ha hecho para decir las cosas necesarias, sin rodeos. Si algo necesita ser ajustado, te dice que lo hará, y en la noche siguiente ves que no te mintió.

Es por eso que cuando Miguel Rojas sentenció el largo y acontecido encuentro del pasado jueves ante los Navegantes del Magallanes con una línea remolcadora de dos en el décimo capítulo, misma que dejó tendidos a los turcos aún cuando el desempeño de ambas novenas en la jornada había dejado mucho que desear, sabía que Bailey iba estar allí cuando bajaramos a la conferencia de prensa y sabía que tendría algo que decir.

Bailey está en su segunda zafra al mando de Tiburones / Edixon Gámez
 Días atrás, ante los constantes problemas que había presentado el bullpen de los litoralenses, especialmente a la hora de lanzar strikes, Bailey señaló que había llegado el momento de los jóvenes brazos que contaban con poco uso en la temporada para ese entonces. De su boca se pudo escuchar los nombres de Javier Palacios y Alvin Herrera entre los candidatos a recibir la oportunidad de sacar la cara por el relevo salado, luego de que piezas veteranas como Rafael Cova y Stephen Shackleford fracasaran en las primeras de cambio.

 "Todo se reducirá a algo tan simple como: lanzas strikes o lo verás desde la banca. No voy a sentarme aquí media temporada como el año pasado antes de hacer cambios", fueron las palabras exactas del mandamás.

Entonces, allí estábamos para el primer desafío entre salados y turcos en la 2015-2016, luego de otro buen desempeño de un miembro de la rotación de los Tiburones, en esta oportunidad William Cuevas, quien lanzó cinco entradas y un tercio de cinco hits y un par de carreras. Para el momento en que el derecho abandonó el compromiso, La Guaira lideraba el marcador 4 carreras por 2.

El primer brazo en llegar del bullpen fue Juan González, un lanzador que si bien no era Palacios o Herrera como había mencionado Bailey, tampoco tenía carga pendiente de la temporada, pues dicha noche marcó su estreno en la 2015-2016. Además, el "Gato" venía de un sólido año en los Estados Unidos, donde dejó efectividad de 1.62 en 44 presentaciones. Nada que discutir allí, como tampoco lo hubo con los siguientes cuatro serpentineros en desfilar hacia la loma escuala.

Antonio Noguera es un zurdo que encaja en el renglón de "jóvenes", Cody Satterwhite no permitió carreras en sus primeros tres innings y dos tercios de la campaña, Sergio Escalona había sido descrito por Bailey como su mejor pitcher en el juego anterior y Henry Rodríguez, a pesar de tolerar dos rayitas y otorgar un par de boletos el jueves, venía con credenciales de cuatro episodios en blanco con ocho ponches.

Después de allí, la historia cambió drásticamente.

Con un out en el octavo acto, las bases llenas y Tiburones arriba por un par de rayitas, Bailey decidió traer a uno de los lanzadores más veteranos con los que cuentan los salados, Enrique González, quien tenía previsto trabajar temprano en los juegos, de acuerdo a lo dicho por el mismo timonel días atrás. Rápidamente, "Fresita" regaló un par de boletos, todo mientras mostraba claras señales de intentar poner la bola franca sobre el plato.

El siguiente movimiento de Bailey no fue menos sorpresivo.

Usualmente un estratega fiel al librito que dice "derecho ante derecho y zurdo ante zurdo", Bailey llamó desde el bullpen al siniestro Joseph Ortiz (otro veterano) para medirse al diestro Abel Nieves con las bases repletas. A su séptimo pitcheo de la noche, Ortiz permitió un imparable remolcador de dos que igualó el marcador y, seguidamente, un rodado de Ryan Cordell que puso arriba al Magallanes.

Cova, otro brazo experimentado y quien llegó a la jornada como uno de los líderes en pasaportes otorgados por parte del equipo, fue la apuesta del mánager norteamericano en el noveno acto, mismo que el derecho consiguió retirar por la vía rápida.

La ofensiva salada logró igualar nuevamente el desafío en la parte baja del noveno, tramo que también contó con su dosis de polémica luego de que Bailey decidiera llamar a batear al zurdo Raúl Padrón desde la banca por el ambidiestro Reegie Corona con hombres en tercera y segunda ante el también lanzador diestro Hassan Pena, dejando abierta la posibilidad de que el cubano boleara a Padrón para medirse a uno de su misma mano en Miguel Rojas. El torpedero escualo conectó un machucón que bien pudo haber terminado el compromiso, pero la pifia del antesalista Nieves le permitió a Tiburones llevar el duelo a entradas extras.

Para el décimo, Bailey decidió apostar nuevamente por Cova.

En esta ocasión, el diestro escualo no fue tan efectivo y terminó con tres boletos, un tiro erróneo a la inicial, un wild pitch, un imparable y dos carreras en su cuenta, antes de que uno de los tres brazos jóvenes esperados a lanzar, Edioglis Villasmil, ingresara al morrito.

En un sube y baja de emociones para los presentes en el Universitario, Tiburones consiguió llevarse la victoria gracias al imparable remolcador de Rojas con dos outs en la parte baja del capítulo. Palacios y Herrera nunca llegaron a lanzar, aún cuando el mismo Bailey ratificó post-partido que ambos estaban disponibles y que el llamado a protagonizar de los brazos jóvenes del bullpen se mantenía como su propuesta.

Cuando escuché a Bailey decir tras el compromiso del pasado 14 de octubre ante los Leones del Caracas, mismo que La Guaira perdió tras permitir siete carreras en el noveno inning, que los cambios no iban a esperar más, jamás me imaginé que la semana siguiente estaría en la misma sala de prensa, básicamente escuchándolo repetir lo mismo, solo que esta vez con menos palabras.

Otra frase reciente que utilizó Bailey fue: "Un equipo que pretende pelear, no puede jugar así", pero para que un cambio de esa magnitud ocurra, alguien tiene que mover las piezas, y para mi sorpresa, el norteamericano no lo hizo como previsto esa noche. Una excepción.

Traer a Palacios y/o Herrera no era garantía de un mejor funcionamiento; de hecho, bien pudo generar uno peor, pero por primera vez desde que recibí la responsabilidad de cubrir a este equipo, Bailey se contradijo, jugó a todo menos a lo que dijo que jugaría.

No soy quien para criticar a un seis veces campeón, a quien sigue siendo uno de los mejores dirigentes de la liga ante mis ojos, pero la motivación para escribir este texto salió del desarrollo de un compromiso que marcó un antes y un después en lo personal, una sorpresa de grandes magnitudes. Como un castillo de naipes que se iba desplomando frente a quien no debía desplomarse o como una tormenta que te agarró dos veces desprotegido.

Los cambios vienen, Bailey volvió a asegurarlo y difícilmente un compromiso como el del jueves volverá a repetirse para los escualos, cuando menos con los mismos protagonistas y cuando menos mientras el norteamericano esté a cargo.

Pero en caso de que lo haga, sé con seguridad que allí estará él para dar las explicaciones, aunque realmente no tenga por qué.

Allí no habrá excepción.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Hora de un nuevo cambio en Oakland y todo empieza con Sonny Gray

Un solo hombre no hace montaña, pero vaya que puede agrupar las piezas para intentarlo.

Leer la palabra "cambio" junto al nombre de Sonny Gray en el titular puede levantar muchas miradas de alarma entre los aficionados de los Atléticos, pero este artículo tiene como objetivo proponer todo lo contrario. De hecho, la fórmula de este cambio exige al derecho con el uniforme verde y amarillo.

Luego de otro proceso drástico en la pasada temporada muerta, misma en la que el gerente general Billy Beane decidió canjear a varias de las figuras principales del equipo en los tres años previos de postemporada, como lo fueron Josh Donaldson, Brandon Moss y Derek Norris, 2015 trajo consigo recuerdos poco gratos para los californianos, unos que involucraban las oscuridades de la división Oeste de la Liga Americana.

A lo largo de los años, y basándose en gran parte en su esperanza de armar un equipo competitivo para cuando el mismo consiga un nuevo estadio, Beane ha sostenido que es complicado construir a un jugador franquicia dentro de su organización. 

La pregunta que hoy muchos nos hacemos es: ¿por qué exactamente?

En esta nota nadie pretende cambiar la filosofía de trabajo de Beane y su gente. De hecho, a pesar de ser ampliamente reconocido por aplicar aquel sistema llamado "Moneyball", no está de más recordar que el mismo nunca habría surgido, cuando menos no a tal magnitud, si el ejecutivo trabajara para una organización con mejores ingresos económicos.

En pocas palabras, "Moneyball" fue una medida que Beane se vio prácticamente obligado a tomar para mantener su trabajo. "Hacer mucho con poco" era una filosofía necesaria para una novena de bajo presupuesto y lo sigue siendo.

Pero, ¿la creación de un jugador franquicia realmente altera dicha filosofía?

Ahí es donde entra la palabra "cambio" y ahí es donde entra Sonny Gray.

Gray se ha convertido en uno de los mejores lanzadores del beisbol / USA TODAY SPORTS
No, un jugador franquicia no es garantía de éxito. En el beisbol y en la vida, nada lo es. Pero contar con una figura emblemática dentro del conjunto, un personaje al que los nuevos jugadores puedan acudir ante cualquier inquietud, alguien con quien la fanaticada pueda identificarse año tras año, ese pelotero al que el mismo mánager pueda llamar a reunión para solicitar su opinión antes de tomar alguna decisión relevante, un líder que despliegue orden y respeto con simplemente entrar al clubhouse, solo puede acercar más a un equipo a la meta.

Difícilmente sea coincidencia que los últimos conjuntos campeones mundiales han tenido entre sus filas a ese jugador diferente, esa figura cuyo nombre destaca sobre el resto. Buster Posey con los Gigantes, David Ortiz con los Medias Rojas, Yadier Molina con los Cardenales, Derek Jeter con los Yankees y Jimmy Rollins con los Phillies, todos comandaron el desempeño de sus respectivas novenas rumbo al preciado anillo.

Posiblemente lo más cercano que han tenido los A's a tal jugador durante la era de Beane como gerente general fue Eric Chávez, quien defendió la tercera base del conjunto constantemente desde 1999 y hasta 2006, período en el que Oakland consiguió avanzar a la postemporada en cinco oportunidades.

De acuerdo, construir a un eventual jugador franquicia no es tarea sencilla, pero ese es un paso que los Atléticos ya tienen bien avanzado.

Desde su llegada a las mayores a mediados de la campaña 2013, Gray ha dado señales de ser el hombre indicado para la asignación. Ese mismo año, con apenas 64 entradas de labor en el máximo escenario dentro de su currículum, el diestro se enfrascó en un par de batallas con el estelar de los Tigres, Justin Verlander, en la Serie Divisional, duelos en los que dejó a su divisa en posición de ganar.

Entonces, en su primera zafra completa en las Grandes Ligas el año pasado, Gray ratificó ser el nuevo astro del pitcheo californiano, al recibir con 24 años de edad su primera asignación de Día Inaugural, registrar un balance de 14-10 con una efectividad de 3.08 en sus 33 aperturas y cerrar su actuación en dicha temporada con un blanqueo de nueve entradas ante los Rangers en el último día de la ronda regular.

Este año, Sonny únicamente ha argumentado más su caso, al contar con récord de 13-7 y una efectividad de 2.28 que al momento de redactar esta nota era la más baja de toda la liga, colocando al oriundo de Nashville como uno de los principales candidatos a llevarse el premio Cy Young del joven circuito.

Sonny es el hombre.

La espera por el equipo competitivo con el que Beane desea contar cuando la novena finalmente pueda mudarse a un nuevo estadio es entendible, pero la constante renovación de jugadores a costa de cada pieza de renombre que surge dentro de la misma no tanto.

Los Rays atraviesan por el mismo problema que los Atléticos. La divisa tiene deseos de mudarse y está a la espera de que la oficina de las Grandes Ligas y el comité evaluativo con el que cuenta la misma finalmente consiga el visto bueno para iniciar el proceso y coopere con el mismo. Tampa Bay, al igual que Oakland, es un conjunto con poco presupuesto y con una baja asistencia de público a su recinto cada temporada, pero eso no impidió que el alto mando del conjunto firmara a Evan Longoria a un contraro multimillonario que bien podría mantener al antesalista entre sus filas hasta la temporada de 2023.

Si los Rays consiguen mudarse en los próximos años, su directiva quiso asegurarse de que su jugador emblema estuviera presente para ese nuevo inicio. La reconstrucción de Tampa Bay como equipo no se ha detenido, simplemente se realiza alrededor de Longoria.

Ambos conjuntos necesitan mudarse, porque sus respectivos estadios ya no están a la altura del escenario ligamayorista y eso no ayuda a traer gente a los recintos; sin embargo, mientras el problema se soluciona, los aficionados de los Rays saben qué jersey comprar en la tienda rumbo a cada temporada, saben qué jugador estará allí con seguridad al inicio y final de cada campaña, saben quién los representa.

Comprar una jersey de los Atléticos con nombre y número en el dorsal ha probado ser una pérdida de tiempo para los aficionados del equipo en los últimos años y si no pregunténselo a los cientos que aún deben tener en su armario piezas de Gio González, Yoenis Céspedes y/o Donaldson.

Gray es todo lo que un jugador franquicia debe ser y es por ello que el telefóno de Beane no parará de sonar con otros gerentes generales preguntando por la disponibilidad del diestro durante la venidera temporada muerta. Es entonces cuando Beane debe hacer el cambio y estampar la etiqueta de "intocable" en la frente del lanzador, no como una medida para aumentar su valor en el mercado, sino como una medida para ayudar a su equipo a futuro.

El deseo de mudarse de estadio debe permanecer dentro de los Atléticos, pero también Sonny Gray.

martes, 7 de abril de 2015

Oakland Athletics en 2015, el año de Brett Lawrie

Con la culminación oficial del spring training 2015 el pasado sábado, los Athletics iniciaron una campaña que los recibió de forma muy similar a la de 2012: con muchos detractores.

No obstante, al igual que hace tres años atrás, Oakland luce con el material más que necesario para sorprender nuevamente en una división Oeste de la Liga Americana que, como ha venido siendo costumbre, se ha fortalecido aún más.

Ante el inicio de una nueva campaña para el "Green and Gold" ayer por la noche en el Coliseo, cuando Sonny Gray trabajó ocho entradas de apenas un hit en una victoria de 8-0 sobre los Rangers, aquí están mis pronósticos para los A's en 2015, incluyendo mejor novato, mejor lanzador (derecho y zurdo) y jugador más valioso:

Brett Lawrie luce encaminado a su gran año en MLB / AP
 Novato del Año: A diferencia de la temporada pasada, en la que los Athletics no contaron con una pieza que calificara como novato hasta el arribo de Billy Burns en julio, en esta ocasión el equipo de Bob Melvin cuenta con cinco "rookies" en su róster de 25 peloteros, entre ellos el mismo Burns. Junto a él, Kendall Graveman, R.J. Álvarez, Mark Canha y Tyler Ladendorf completan el quinteto.

A pesar de los excelentes números de Graveman en esta primavera (0.36 EFE en 6 aperturas), que le permitieron ganarse un cupo en la rotación abridora de los A's, y al poderío que ha mostrado Canha, me parece que quien pudiera llamar más la atención en la venidera zafra es Álvarez. El derecho, que bien podría recibir una buena cantidad de oportunidades de preparar el camino para el cerrador a lo largo del año, promete jugar un papel importante en el bullpen de Oakland este año, especialmente con los problemas que ha mostrado Ryan Cook, mismos que lo sentenciaron a iniciar el año en Triple-A. A pesar de los sólidos números de Cook en los últimos años, su regreso a las mayores no está garantizado y menos si Álvarez consigue aprovechar al máximo su material explosivo.

Más útil: En un equipo como los Athletics y con un mánager como Bob Melvin, esta categoría tiene que ser una de las más relevantes. Aún cuando Oakland cuenta con un buen grupo de jugadores con capacidad de defender varias posiciones, ninguno de ellos luce tan versátil como Ben Zobrist. El veterano, que disputó sus primeros nueve años en las mayores con los Rays, ha lucido como un "perfect fit" para los Athletics desde hace un buen tiempo.

Zobrist tiene previsto ver la mayor cantidad de acción en la segunda almohadilla esta temporada, pero con casi toda seguridad también defenderá los jardines de las esquinas y el campocorto en algún momento del año, sin descartar la inicial y la antesala. Dicha capacidad, junto con su habilidad de batear a ambas manos del plato, sacudir jonrones, embasarse y robar bases de vez en cuando, convierten a Zobrist en, quizás, el pelotero más útil de todo el beisbol.

Mejor slugger: Una categoría que estaba en poder de toleteros como Yoenis Céspedes y Brandon Moss en los últimos años, en esta oportunidad podría pasar a manos de Mark Canha. Todo dependerá también del tiempo de juego que pueda recibir el californiano, pero su desempeño el año pasado en las menores (.505 de slugging), junto a lo conseguido en el spring training 2015 (.635) ubican a Canha como uno de los principales candidatos a tomar la batuta en este renglón.

Lanzador más ponchador: A pesar de que su porcentaje de recetados en la gran carpa no ha sido realmente llamativo hasta ahora, la capacidad de Drew Pomeranz de retirar a contrarios por la vía de los tres strikes quedó más que demostrada este spring, cuando pasó por la guillotina a 28 rivales en 22 entradas y dos tercios de labor.

Se puede prácticamente tomar como un hecho que Sean Doolittle es el brazo con mayor capacidad ponchadora dentro de los A's, pero su rol de relevista, sumado a la lesión en el hombro que le impediría ver acción en abril, juegan en su contra en esta categoría.

Mejor robador: Al igual que el año pasado, Craig Gentry se perfila como la principal amenaza de los A's en las almohadillas. A pesar de que apenas disputó 96 compromisos en su primera campaña con el equipo en 2014, el jardinero comandó dicho departamento con 20 bases estafadas, una más que Coco Crisp.

En la presente zafra, Gentry tampoco tiene previsto ver acción día tras día, al formar parte de un "platoon" con Sam Fuld en el jardin central; sin embargo, el historial reciente de salud de Crisp, su principal amenaza en el reglón, sugiere que el exmiembro de los Rangers debería tener la delantera aquí. Fuld también es candidato a sumar una cantidad considerable de robos.

Mejor relevista: Desde su arribo a las mayores en 2012, Sean Doolittle no ha hecho más que establecerse como uno de los mejores relevistas zurdos en todo el beisbol. El año pasado, por primera vez en su corta trayectoria como ligamayorista, "Doo" tuvo la oportunidad de fungir como taponero por un tiempo prolongado y su éxito fue absoluto, al conseguir 22 salvados, una efectividad de 2.73 y ponchar a 89 contrarios en 62 capítulos y 2 tercios de labor.

A pesar de arrancar la presente temporada en la lista de lesionados, Doolittle se mantiene como el lanzador cabecilla en el bullpen californiano, por lo que tendrá en sus manos el puesto de cerrador a penas regrese a la acción, sin importar el desempeño que pueda tener Tyler Clippard, nombrado taponero hasta entonces.

Mejor lanzador zurdo: Aún cuando el éxito obtenido por Scott Kazmir hace un año atrás (15-9, 3.55 EFE en 32 aperturas) bien podría colocarlo como la opción segura en este renglón, mantengo que 2015 será el gran año de Drew Pomeranz en las mayores. Desde ser seleccionado en la primera ronda del Draft de 2010 por los Indios de Cleveland, Pomeranz ha sido visto como uno de los siniestros con mayor potencial en la gran carpa; no obstante, hasta 2013, el zurdo había tenido problemas para llenar las expectativas.

El nativo de Tennessee, cuyo principal problema en su carrera ha sido el descontrol, dio señales en 2014 de que dichas herramientas que lo llevaron a ser uno de los grandes prospectos del beisbol en los años recientes, siguen allí. A pesar de que su actuación se vio algo limitada por una lesión en la mano, Pomeranz dejó efectividad de 2.35 en 20 presentaciones para los de Bob Melvin, incluyendo 10 de ellas como iniciador. De mantenerse sano (su lesión del año pasado fue generada por sí mismo al golpear una silla de madera en un momento de frustración), Pomeranz bien podría hacer de 2015 el año redondo que tantos han esperado.

Mejor lanzador derecho: Varias opciones, pero difícilmente alguna presente un mejor caso que la de Sonny Gray. El derecho, que realizó este año su segunda apertura seguida en Opening Day a los 25 años de edad, es el as de la rotación de los californianos y aún cuando la idea no parece haber penetrado entre muchos dentro del mundo beisbolístico, Gray es simplemente uno de los lanzadores más talentosos de la liga, capaz de ir cabeza-cabeza con Félix Hernández, Yu Darvish y cualquier otro abridor número uno.

En su primera campaña completa como grandeliga en 2014, el oriundo de Nashville dejó récord de 14-10 con 3.08 de efectividad en 33 aperturas. Su buen desempeño lo llevó a quedarse con la distinción de "Pitcher del Mes" en un par de oportunidades. Como cabecilla de la rotación, Gray buscará establecerse en 2015 como un lanzador "élite".

Breakout player: Quizás es porque fue el jugador cuyo puesto tomó o simplemente porque tienen características similares, pero nadie ha podido sacarme de la cabeza que el 2015 de Brett Lawrie será algo así como el 2013 de Josh Donaldson. Un año para finalmente explotar y demostrar el talento que si bien siempre ha estado allí, por alguna razón no ha salido a luz en su totalidad todavía. Dicha razón para Lawrie parece ser la salud, pero también hay motivos para creer que ese aspecto mejorará.

Según el mismo Lawrie, la grama artificial del Rogers Centre en la que jugó durante los primeros cuatro años de su carrera en el máximo escenario, le fue pasando factura a sus piernas. Cierto, el canadiense ha tenido lesiones en muchas otras partes, pero para nadie es secreto que las piernas son la base del cuerpo y su fortaleza y movimientos juegan un papel clave en el bienestar del resto del mismo.

Regresando a la "comparación" con Donaldson, hay algo que incluso juega aún más a favor de Lawrie y es que a diferencia de su predecesor, el nativo de Bristish Columbia llegó a ser visto como un gran prospecto en su momento y es posible que sus herramientas, en su máximo uso, sean aún mejores que las del exreceptor.

MVP: No tendría problema alguno en colocar a Gray en este renglón, tampoco a Lawrie o alguna otra posible sorpresa como Jesse Hahn o Kendall Graveman, pero se me complica entregarle este "galardón" a otro cuyo nombre no sea Ben Zobrist.

Su capacidad de jugar tantas posiciones y hacerlo bien en cada una de ellas, su habilidad de conectar bien la bola desde ambos lados del plato, la fortaleza física que lo ha llevado a disputar más de 145 juegos en cada una de sus últimas seis temporadas, sus características de "bateador completo" que le han permitido acumular númeos bastante respetables en la gran mayoría de renglones ofensivos a lo largo de su carrera, todo eso y más convierten a Zobrist en la ficha indicada.

Por años, el ambidiestro ha sido visto como el pelotero idóneo para los Athletics y su ideología de juego, y a pesar de que prácticamente fungió en el mismo rol durante toda su carrera con los Rays, Melvin siempre encuentra la fórmula correcta para sacar ese extra en sus jugadores, bien sea un ritual antes del juego, un escolta en el lineup o el desayuno más adecuado.

El jugador idóneo, en el escenario idóneo. Difícil apostar en contra.

sábado, 28 de febrero de 2015

Asumir que el 2015 de los Athletics será otro 2012 es erróneo, pero descartarlo es mucho peor

Cuando los Athletics decidieron salir de tres lanzadores All-Star durante la temporada muerta 2011-2012 y apostar por una camada de jugadores jóvenes con mucho o todo por probar al nivel de Grandes Ligas en la campaña siguiente, era difícil imaginarse otra cosa que un sexto año consecutivo sin aparición en postemporada para los de Oakland.

A base de un slugger agente libre que bateó para .292 con 82 remolcadas y 23 cuadrangulares en Yoenis Céspedes, una de las piezas que llegó vía cambio y que empujó otras 85 rayitas y sacudió otros 35 bambinazos en Josh Reddick, la experiencia de un Coco Crisp que se robó 39 bases y quizás más importante aún, la solvencia de un cuerpo de pitcheo que contó con un efectivo grupo de brazos jóvenes en Jarrod Parker y Tommy Milone, además de la veteranía y liderazgo de Brandon McCarthy y Bartolo Colón, la pieza comodín en Travis Blackley y un bullpen que acumuló piezas sin nombres destacados, pero que terminó siendo intratable, los "Elefantes Blancos" probaron que todos estaban equivocados.

Varios de esos jugadores que triunfaron en 2012 ya no están con el equipo, pero hagámos un ejercicio que si bien no debe ser tomado muy en serio, realmente puede tornarse muy interesante.

Billy Butler podría llenar ese vacío del slugger agente libre que cumplió Céspedes en aquel entonces. Jesse Hanh y Chris Bassitt podrían convertirse en los Parker y Milone de 2015. Barry Zito podría ser ese veterano por el que nadie apostaba nada y que terminó siendo realmente valioso para el equipo como lo fue Colón hace tres años. Sonny Gray no cuenta con la experiencia de McCarthy en aquel momento, pero el derecho se graduó de veterano en los duelos que tuvo con Justin Verlander en la Serie Divisional de 2013, a pesar de que era su primer año en el mejor beisbol del mundo, y va rumbo a su segunda apertura de jornada inaugural esta temporada, con apenas 25 años de edad. Además, en caso de que experiencia sea lo que necesite esa rotación, Scott Kazmir estará de vuelta en el ruedo.

En cuanto al bullpen se refiere, es posiblemente el área que ha contado con mayor consistencia dentro de los Athletics desde aquella mágica temporada 2012, aún cuando sí hay varios nombres distintos al de aquel entonces. Sean Doolittle y Ryan Cook, núcleo del bullpen que llevó al "Green and Gold" a sus primeros playoffs desde 2006, se mantienen con la novena. Grant Balfour partió previo a la temporada pasada, pero para compensar Oakland cuenta con Tyler Clippard este año. El resto del cuerpo de relevistas que acompañará al equipo desde el próximo 6 de abril en el Coliseo, luce mucho más sólido que el de 2012.

Repito, es simplemente un ejercicio y muchas cosas pueden nunca ocurrir, pero cuando se evalúa a fondo los movimientos que realizó el gerente general Billy Beane en este pasado receso invernal, es difícil no suponer que los hizo bajo la misma agenda de 2012, sólo que en esta ocasión, fue un poco más allá y ahí puede estar la diferencia...bien sea positiva o negativa.

Si repasamos el lineup del día inaugural de los A's en 2012 y lo comparamos con el que posiblemente dibujará Bob Melvin ante los Rangers el 6 de abril próximo, también encontraremos una mejoría significante, cuando menos en el papel.

2012:                                                  2015:
Jemile Weeks 2B                                Coco Crisp CF
Cliff Pennington SS                             Sam Fuld LF
Coco Crisp LF                                   Ben Zobrist 2B
Seth Smith DH                                   Billy Butler DH                           
Kurt Suzuki C                                    Ike Davis 1B
Josh Reddick RF                               Brett Lawrie 3B
Yoenis Céspedes CF                         Josh Reddick RF
Brandon Allen 1B                              Stephen Vogt C
Eric Sogard 3B                                  Marcus Semien SS
Brandon McCarthy P                         Sonny Gray P

Los Athletics de este año lucen mucho más completos desde el arranque.

Brett Lawrie fue una de las principales adquisiciones de Oakland en la temporada muerta / Getty Images North America
Otro cambio interesante que ya ha asomado Melvin para su equipo en este 2015, es el hecho de que la nueva camada obligará al equipo a buscar formas distintas de fabricar carreras. Con la pérdida de bates poderosos como Céspedes, Josh Donaldson y Brandon Moss para esta temporada, el dirigente de los californianos espera un juego más agresivo de sus corredores en las almohadillas, para sacar el máximo provecho de las habilidades de piezas como Crisp, Fuld y Craig Gentry; sin embargo, la artillería de Oakland va a seguir acumulando un buen porcentaje de sus carreras vía cuadrangulares, porque sencillamente es parte del enfoque en la caja de toleteros como Reddick, Butler, Davis, Zobrist y el mismo Semien.

En lo personal, me mantiene ansioso el año que pueda tener Lawrie lejos de la grama artificial del Rogers Centre que, según el mismo jugador, tanto ha influido en su historial de lesiones a lo largo de su carrera. El potencial del canadiense, mismo que lo llevó a ser un primer pick en el Draft de 2008 por parte de los Brewers, sigue allí y en un año libre de molestias físicas, puedo ver a Lawrie con una temporada como la de Donaldson en 2013.

Entiendo. El primer argumento que utiliza la mayoría de la gente para sentenciar a los Athletics en esta venidera campaña, más allá de la pérdida de varias figuras importantes del equipo, es el hecho de que la división oeste de la Liga Americana está mucho más fuerte ahora de lo que era en cualquiera de los últimos diez años. Además del ya conocido buen material de Angels y Rangers, los Mariners lucen mucho mejor tras una temporada 2014 en la que ya asomaron sus intenciones de regresar a los playoffs por primera vez desde 2001 y hasta los mismos Astros, que si bien difícilmente competirán por un cupo en octubre, cuentan con mayor potencial en el papel que hace un año atrás.

No obstante, el desempeño que pueda tener cada una de esas novenas es tan subjetivo como el tema central de esta nota. Después de todo, nadie esperaba que unos Angels reforzados con Albert Pujols y C.J. Wilson iban a terminar terceros en la división en 2012 o que harían lo propio, esta vez con récord negativo incluído, en 2013, luego de sumar a sus filas a Josh Hamilton.

Si los Athletics van a comprar su cuarto ticket consecutivo a la postemporada o no es un tema que sólo se resolverá durante la campaña regular, pero descartarlos por la pérdida de algunas figuras importantes, mientras que otros conjuntos suman peces gordos, puede ser un error aún más grave.

Tal como lo fue en 2012.

sábado, 26 de julio de 2014

"Ganar ahora" es la mentalidad correcta en el beisbol y no hay prospecto que pueda cambiarlo

"Para (Mike, propietario) Ilitch y los Tigers, lo más lejano en el futuro que les importa ver es octubre de 2014". Así culminó el periodista de FOX Sports, Jon Morosi, su reciente columna sobre porqué Detroit había tomado la decisión correcta al cambiar a dos de sus principales promesas sobre la lomita por el cerrador Joakim Soria.

Esa columna motivó a esta.

Morosi tiene razón. Ilitch y su gerente general Dave Dombrowski tienen razón. Billy Beane, Jerry Dipoto y Brian Sabean también la tuvieron.

En el beisbol se trata de ganar ya, no de recopilar prospectos que, con bastante frecuencia, terminan quedándose cortos ante las expectativas.

No todos los equipos tienen el privilegio de llegar a julio con opciones de ser compradores y para ellos, obviamente, la situación es distinta, pero justo porque en este deporte los afortunados suelen ser pocos cada temporada, cuando se puede alcanzar la pistola, hay que tirar del gatillo sin titubeos.

¡Hey! Fui yo el primero en pegar el grito al cielo cuando mis Athletics, a quienes he seguido con pasión y consistencia desde que tengo uso de razón, decidieron incluir en el paquete por Jeff Samardzija y Jason Hammel a su prospecto número uno, Addison Russell, el pasado 5 de julio.

Desde que fue seleccionado en la primera ronda del Draft de 2012 por el "Green and Gold", Russell generó unas ansias dentro de los aficionados del equipo por verlo debutar en la gran carpa como pocos picks han conseguido en los últimos años al menos. Quizás porque se trata de un defensor del campocorto, una de las posiciones más relevantes en el juego y donde los Athletics no han tenido un dueño absoluto que se siembre allí por años desde la partida de Miguel Tejada en 2003. Quizás porque no hubo un sólo experto que, públicamente, critcara de forma contundente algún aspecto del juego de Addison. Quizás porque desde que llegó al profesional, se nos prometió a la próxima gran figura de la organización.

Por el motivo que fuera, el punto es que cuando Beane lo mandó a Chicago, nadie estuvo de acuerdo. Al momento, no importa que el retorno fuesen dos de los mejores lanzadores de la Liga Nacional en la primera mitad, dos de los brazos más codiciados en el mercado de cambios esta temporada y dos piezas que convertían a la ya candidata a mejor rotación en el beisbol, en la indiscutible ganadora, pues "el precio fue muy alto".

Si esa fue la reacción que generó Beane, ¿qué puede quedar para un Dipoto que cambió a cuatro de sus futuras (y escazas en los Angels) figuras por un taponero en Huston Street? ¿Saben? Ese lanzador que viene a buscar los últimos tres outs de cada juego, el mismo que rara vez trabaja más de 5 innings en una semana.

Street llegó para encabezar un titubeante cuerpo de relevistas en Anaheim / AP
 Pero mientras los bullpens de los Mariners y los Athletics, actuales rivales de Los Ángeles por el cetro de la división Oeste del nuevo circuito, tienen el 1-2 en cuanto a las efectividades más bajas de la liga, los brazos relevistas de los Angels no están, hasta la fecha, ni entre los primeros ocho. Dipoto sabía lo que tenía que mejorar para no desvanecerse en plena carrera y luchar hasta el final por su primer banderín divisional en cinco años. Lo hizo y nadie puede criticarlo.

¿Por qué? Porque quizás ya no tenga trabajo para cuando alguno entre R.J. Álvarez, Taylor Lindsey, Elliot Morris o José Rondón esté listo para debutar en las mayores. Mucho menos para cuando todos estén realmente preparados para contribuir en el máximo nivel, ahora con los Padres.

Los Angels no son un equipo en reconstrucción y no lo han sido en ningún momento de su sequía de cinco años sin postemporada. Dipoto, en su cargo desde finales de 2011, y el propietario Arte Moreno han surtido al conjunto con piezas de la talla de Albert Pujols, C.J. Wilson y Josh Hamilton en los últimos años, con el objetivo de ganar y hacerlo ya.

Pero Dipoto no ha podido ensamblar el equipo necesario para ganar y de hecho, los "Halos" han sido una de las decepciones más grandes en todo el beisbol en el último par de años. Un gerente general de un equipo supuesto a pelear, no puede darse esos lujos.

La historia de los Angels en 2014 ha sido distinta y la divisa está jugando a lo que se esperaba de ellos en la temporada muerta. ¿Culpar a Dipoto por surtir de más combustible a un vehículo que aún tiene bastante camino por recorrer? No es lógico.

Mientras me preparaba para redactar este artículo, Sabean quiso unirse al grupo. El ejecutivo de los Giants envió a su segundo mejor prospecto según MLB.com, el zurdo Edwin Escobar, y al derecho Heath Hembree (11) a los Red Sox por el veterano abridor Jake Peavy.

Se trata de ganar ahora y es lo correcto.

El mundo del beisbol gira drásticamente con mucha frecuencia y Boston es el ejemplo más reciente de ello. De últimos en el Este de la Americana en 2012, a un título de Serie Mundial el año pasado y de regreso al sótano en 2014.

¿Se arrepentirá Ben Cherington de haber cambiado a cuatro peloteros, incluyendo tres que no han debutado aún en las mayores y José Iglesias, en aquella transacción de tres equipos el 30 de julio pasado que les entregó a un Peavy que terminó reforzando la rotación campeona de la Serie Mundial? Yo realmente lo dudo.

En el beisbol, se suele decir que la razon por la que se les llama "prospectos", es jutamente porque no han probado nada todavía. Yo le agregaría: "y quizás nunca lo hagan".

Me tomó poco tiempo entender que Billy hizo lo correcto. Que en lugar de lamentar la salida de un pelotero con todas las herramientas para triunfar en el futuro, debería agradecerle por la llegada de dos lanzadores con las herramientas para seguir triunfando ahora.

¿Quién le dice a los fanáticos de los Cubs que Addison Russell no terminará siendo otra versión de Brett Wallace? ¿Quién le dice a los fanáticos de los Rangers que Jake Thompson no terminará siendo otro Kris Honel? ¿Quién le dice a los seguidores de los Padres que Taylor Lindsey no será un Billy Rowell cualquiera?

Los prospectos son sobrevalorados hoy en día. De nuevo, estoy de acuerdo con Morosi.

Y aún si Russell termina cumpliendo con todas sus expectativas e incluso superándolas, si es que de alguna forma es posible, ¿alguien en Oakland tendría derecho a quejarse si los Athletics traen su primer anillo de Serie Mundial desde hace 25 años de la mano de Samardzija y Hammel esta temporada?

¿Se darán golpes de pecho en Anaheim si Street saca los últimos tres outs del Clásico de Otoño? ¿ Lo harán en Detroit si Soria es quien lo consigue?

El beisbol es un juego muy complicado, donde las ventanas se cierran muy rápido. Si tienes la oportunidad de ganar hoy, asegúrate de jugarte hasta la última carta posible por conseguirlo, porque quizás el año que viene la historia sea otra.

Pregúntenle a Boston.

viernes, 18 de julio de 2014

Cinco principales candidatos a reforzar la segunda base de los Athletics

Antes que cualquier otra cosa, hay que dejar claro un punto muy particular: Billy Beane es simplemente impredecible. Nada que pueda escribir yo o cualquier otra persona sobre cómo podría hacer frente a una determinada situación el gerente general de los Athletics debe ser tomada como un hecho.

A penas a finales del mes pasado escribía en esta misma ventana que quizás había llegado el momento de que la conocida filosofía de "Moneyball" por la que se ha regido el conjunto californiano durante los últimos años, diera un paso más hacia adelante en su evolución y Oakland se hiciera de los servicios de alguno de los lanzadoes disponibles en el mercado para fortalecer todavía más su ya envidiable rotación, rumbo a una posible tercera participación consecutiva en la postemporada.

En aquella oportunidad incluso me animé a soltar algunos nombres de candidatos y sorpresivamente acerté con uno de ellos, el de Jason Hammel. Pero no se equivoquen, en ese mismo artículo también señalé que ni David Price, ni Jeff Samardzija deberían ser considerados como candidatos reales para llegar al "Green and Gold", pues para el arribo de alguno sería necesario que Beane entregara a su principal prospecto Addison Russell, algo que lucía impensable.

En efecto fue necesario ceder a Russell (y también a la primera selección del Draft en 2013, Billy McKinney, y al diestro Dan Straily), pero de igual forma Beane haló el gatillo y se trajo tanto a Samardzija, como a Hammel desde Chicago.

Con eso claro, propongo que nos divirtamos con el mismo juego otra vez. Claro que en esta oportunidad las necesidades han cambiado para los A's y aunque no considero que exista un punto débil como tal dentro del equipo, podríamos aprovechar esta "nueva cara" que está mostrando Billy para buscar a los cinco principales candidatos a reforzar el área que luce más cercana a serlo, la segunda almohadilla.

  • Gordon Beckham: Lo considero la opción más clara. La necesidad de mayor producción por parte de sus camareros no es nueva para los Athletics y desde el año pasado he mencionado el nombre del segunda base de los White Sox como un buen candidato a reforzar la zona. Nuevamente, Chicago luce sin opciones de competir por un cupo en los playoffs esta temporada y Beckham, quien será elegible para el arbitraje por tercera vez en 2015, ha estado involucrado en rumores de cambio antes, por lo que no parece estar ni cerca de ser una pieza intocable para los patiblancos. Beckham nunca ha explotado el potencial que lo llevó a ser la primera selección del equipo en el Draft de 2008, pero ha mostrado ráfagas de producción en el pasado y en sus primeros 72 juegos de esta campaña liga para .238, con 7 cuadrangulares y 28 remolcadas, aunque su OBP de apenas .291 no sugiere precisamente a Oakland como su posible destino. 
  • Ben Zobrist: Al igual que Beckham, Zobrist se encuentra en un conjunto que desde ya aparenta estar pensando en la próxima zafra y también ha visto su nombre involucrado en rumores de canjes. El veterano de 33 primaveras está en su último año garantizado de un contrato por 5 campañas firmado en 2010 con los Rays y que cuenta con una opción del equipo para 2015 por 7.5 millones de dólares o una cláusula de salida del mismo por $500 mil. Si bien no ha sido su zafra más productiva (.266 AVG, 24 CI y 6 HR), el ambidiestro ha superado las 70 rayitas traídas al plato en cinco de sus nueves temporadas en las mayores, siendo la más reciente la del año pasado. Además, la versatilidad de Zobrist, quien también puede jugar en el campocorto y los jardines, puede servir como su carta de presentación ante un conjunto de los A's que simplemente adora dicha capacidad. Su OBP de .352 en 2014 (y .354 de por vida) también debe lucir muy atractivo para Oakland y de hecho, la única razón por la que no lo considero mi primer candidato a reforzar a los dos veces campeones defensores del Oeste de la Americana, es porque, justamente, su pasado sugiere que se necesitará entregar más (en talento y/o cantidad) para obtenerlo que a Beckham y aún cuando Billy parece estar en humor para cambios, quizás sería mucho pedir.
Según rumores, Zobrist es pretendido por los Mariners/Jim Rogash-Getty Images
  • Steve Lombardozzi: Definitivamente no se presenta como la opción más llamativa, en especial tras leer los primeros dos candidatos, pero Lombardozzi podría encajar bastante bien en el Coliseo y sin lugar a dudas, sería el camarero más accesible para los Athletics de los involucrados en mi lista. En el corto tiempo que estuvo con el equipo grande de los Orioles esta campaña, Lombardozzi dejó un buen sabor de boca, ligando para promedio de .288, producto de 21 hits en 73 turnos oficiales. Su ritmo ofensivo ha mantenido un nivel aceptable con el Norfolk de Triple-A, donde ha registrado average de .266 y 20 producidas en 53 juegos, en los que su OBP marca .302 puntos. Al igual que Zobrist, el oriundo de Maryland también es un bateador ambidiestro y también tiene experiencia como jadinero en las mayores.
  • DJ LeMahieu/Josh Rutledge: Obviamente hablo de uno o del otro, no de ambos, todo dependiendo de la disponibilidad que muestren los Rockies a la hora de ceder y de los Athletics a la hora de entregar. LeMahieu sería, sin duda, la opción más interesante entre los dos, como lo indica su promedio de .283, con 24 producidas y tres vuelacercas, además de un porcentaje de embasado que alcanzó los .339 puntos en sus primeros 91 compromisos de la presente zafra. El californiano, de 26 años de edad y quien será elegible para el arbitraje por primera vez en 2015, también tiene experiencia en el primer y tercer cojín en su carrera. Rutledge, por su parte, ha visto su cantidad de acción marginada gracias al gran desempeño de LeMahieu, pero en sus 46 desafíos disputados hasta los momentos se ha mostrado como una pieza interesante, conectando para .286, con 19 anotadas y un par de bambinazos de vuelta entera, además de un OBP de .353. El nacido en Alabama, de 25 años de edad, ha defendido 83 veces el campocorto en su carrera como ligamayorista, dos veces más que la segunda base.
  • Chase Utley: De calle, la pieza más llamativa entre los camareros que han sido involucrados frecuentemente en rumores de cambio, no sólo este año, sino también el pasado. El experimentado toletero zurdo de los Phillies tiene contrado garantizado hasta 2015, con opciones de 15 millones de dólares para 2016, 2017 y 2018 que se hacen efectivas inmediatamente si Utley alcanza las 500 apariciones al plato en la temporada previa. El seis veces All-Star, incluyendo en la recién culminada edición 85 del evento celebrada en Minnesota, está metido en otra brillante campaña con el madero, ligando para promedio de .293, con 8 estacazos y 46 empujadas luego de 91 desafíos. Aún cuando no cometeré el error de llamar a Utley un pelotero imposible de adquirir para los A's, como prácticamente hice con Samardzija, no hay duda de que luce como una opción bastante lejana, no sólo por lo que Philadelphia podría pedir a cambio de sus servicios, sino porque los $10 millones de salario garantizado de Utley para el año que viene, que podría aumentar a $15 millones si el segunda base pasa 15 días o menos en la lista de incapacitados con una lesión en la rodilla esta campaña, además de las tres opciones millonarias que posee en su contrato a partir de 2016, y que por ser en base a su desempeño, realmente escapan de las manos del equipo, parece demasiado dinero en juego para el gusto de Beane. ¿Por qué está en esta lista entonces? Después de todo fue el mismo Billy quien dijo que o se lanza agresivamente a comprar o lo hace para vender, pero no existe un punto medio en su visión.
Otras opciones: Dan Uggla, Steve Tolleson, Brian Roberts, Sean Rodríguez y Logan Forsythe.

lunes, 23 de junio de 2014

Evolución de "Moneyball" en junio-julio podría ser la diferencia para los A's en octubre

Esa época en la que todos los portales web relacionados al beisbol comienzan a cargarse con rumores de posibles transacciones rumbo a la fecha límite del 31 de julio, llegó. Es esa misma época del año que fanáticos de equipos contendientes aman y los del resto odia.

Por segundo año consecutivo, tomando en cuenta que en 2012 finalizaron la primera mitad de temporada con récord parejo de 43-43 y sin una clara visión de su posición (contendores o no), los Athletics, salvo una debacle catastrófica en la que pierdan todos los juegos que restan hasta finales del próximo mes, llegarán como "compradores" a la tan esperada fecha.

A pesar de contar con uno de los rósters o quizás el róster más completo del beisbol y portar el mejor registro de ganados y perdidos de todas las mayores (47-29 tras la jornada del pasado domingo), la frase "Quien más tiene, más quiere" podría sonar como el lema ideal para una tropa de Oakland que ha alcanzado los playoffs en las últimas dos temporadas, sólo para quedarse varados en la primera etapa frente a unos Tigers repletos de figuras de renombre, que para muchos, terminan pesando en la chiquita.

Nadie puede comprobar que la sucumbida de los A's en los respectivos quintos juegos de la Serie Divisional de la Liga Americana de 2012 y 2013, haya sido a causa de esa falta de "grandes nombres". Claro, nadie puede comprobar tampoco que esa no fue la razón.

Ante unos bates californianos que apenas ligaron para .194 en los cinco juegos de la postemporada en 2012 y para .217 en la del año siguiente, es inevitable preguntarse: ¿qué hubiese pasado si Billy Beane se le adelanta a Brian Sabean hace un par de años y adquiere a un Marco Scutaro que terminó siendo vital en octubre para los Giants y que encajaba a la perfección en un campocorto de Oakland prácticamente vacante para ese entonces? O, ¿qué hubiese pasado si el popular gerente general presiona el botón de Alfonso Soriano primero que su similar de los Yankees la zafra pasada?

Quizás las cosas serían distintas. Quizás todo seguiría igual.

Sí, los A's se rigen por una filosofía de "hacer más con menos" que para sorpresa de muchos ha resultado exitosa, pero que bien podría cambiar cuando se trata de terminar con una sequía de 25 años sin un título de Serie Mundial. No, no estoy hablando de un cambio radical, pues sería ridículo darle la espalda al sistema que te llevó tan lejos, pero sí hablo de evolucionar, después de todo, esa filosofía de "Moneyball" lo ha hecho con el pasar de los años.

Se trata de "hacer más con un poquito más".

Beane ha sido el GM de Oakland desde 1998 /Foto: theguardian.com
 Descartando contratiempos, incluyendo las lesiones, y guiándonos por la situación actual del conjunto, la parte ofensiva y defensiva parecieran inmejorables. Así de bueno es este equipo.

Basándonos en lo mismo, el cuerpo de lanzadores también luce más sólido que en los dos años anteriores, lo que ya es bastante decir; sin embargo, hasta este día no conozco a alguien que esté en contra del famoso dicho "nunca se tiene suficiente pitcheo".

Sonny Gray, Scott Kazmir y Jesse Chávez han demostrado que están para brillar en los escenarios más grandes y aún cuando Tommy Milone ha hecho el intento recientemente, su consistencia no ha sido la misma y podría abrir espacio para interrogantes. Drew Pomeranz, mientras tanto, también ha lucido bien desde ser incorporado a la rotación desde el bullpen, pero para juzgar su capacidad de trabajar a la altura de una postemporada, posiblemente se necesite un margen de labor más amplio que sus 42 innings acumulados como iniciador este año.

En la actualidad, Pomeranz se encuentra fuera de acción con una fractura en su mano derecha (no la de lanzar), de la cual debería estar completamente recuperado para cuando los rumores de cambios se intensifiquen a finales del venidero mes. Pero en caso de que quieran profundizar aún más, Brad Mills y Dan Straily son los próximos en línea para abrir por el "Green and Gold" en caso de imprevistos.

Hasta la fecha, y tomando en cuenta que posiblemente más nombres se sumararán a la lista a medida que avancen los días, David Price de los Rays y Jeff Samardzija de los Cubs encabezan la fila de abridores candidatos a ser canjeados durante la segunda mitad de la temporada. Si uno inserta alguno de esos dos nombres en la ya impresionante rotación de los muchachos de Bob Melvin, sería difícil creer que algún conjunto tendría la capacidad de arrebatarles el boleto hacia la Serie Mundial.

Pero aquí es donde hay que pisar tierra firme y darse cuenta de que el chance de los Athletics de adquirir a uno de esos serpentineros es casi nula.

El rumor que corre es que los Cubs quieren a un joven lanzador, bien rankeado y prácticamente listo para las mayores, a cambio de Samardzija. Los A's no tienen ninguno de esos.

Por Price, con casi toda seguridad los Rays van a solicitar al prospecto número uno de la organización californiana, Addison Russell, a cambio o al menos como parte del paquete y Beane ha reiterado en oportunidades pasadas que el torpedero es "intocable" y muy poco ha cambiado desde entonces, pues Russell sigue pautado a servir como el campocorto regular de los A's a partir de la próxima campaña.

Si bien estamos hablando de un gerente general, catalogado por muchos como "maestro", que firmó al astro cubano Yoenis Céspedes cuando nadie lo esperaba y le pagó 22 millones de dólares, el salario más alto para un lanzador en la historia de la divisa, a un riesgoso Scott Kazmir, la realidad es que los intereses de los Athletics en el mercado pudiesen estar mucho más cerca de brazos como Jason Hammel de los Cubs, John Danks de los White Sox y Andrew Cashner e Ian Kennedy de los Padres, los cuales también han estado involucrados en rumores de cambio y cuyo precio sería considerablemente más bajo que los de Price o Samardzija.

Con excepción de Danks, quien tiene un pacto asegurado hasta el 2016, el resto de los seis lanzadores no tiene un salario fijo para la próxima temporada, con Cashner, Kennedy, Samardzija y Price pautados a ir al arbitraje salarial, mientras que Hammel se convertiría en agente libre al final de la presente zafra, convirtiéndose así, posiblemente, en el candidato más atractivo para unos A's que no buscan ayuda a largo plazo, pues Jarrod Parker y A.J. Griffin están previstos a regresar de sus respectivas cirugías Tommy John en 2015.

Hammel, quien está recibiendo 6 millones de dólares por parte de Chicago, tenía hasta el domingo balance de 6-5, con 2.99 de efectividad, junto con 91 ponches y 20 boletos en 96 entradas y un tercio de labor. El diestro, en su noveno año de experiencia en la gran carpa entre los Rays, Rockies, Orioles y Cubs, no ha sido particularmente exitoso en su carrera contra las novenas que conforman la división Oeste del nuevo circuito, en especial contra los Angels, principal rival de Oakland por el banderín en este momento y ante quienes registra una efectividad vitalicia de 6.59 en 6 apariciones (5 aperturas), pero con la última de ellas estando a más de un año de distancia.

En el último par de años, los Athletics no se han visto temerosos cuando se trata de realiazar transacciones, adquiriendo en ese plazo a piezas claves de su actual equipo como Jed Lowrie, Jesse Chávez, John Jaso, Stephen Vogt, Alberto Callaspo, Fernando Abad, Luke Gregerson, Craig Gentry, Jim Johnson, Kyle Blanks, Pomeranz y más recientemente Mills, además de peloteros que a pesar de que ya no están con la novena, jugaron un papel importante en su momento como George Kottaras, Pat Neshek, Stephen Drew, Chris Young, Kurt Suzuki, Andy Parrino (Triple-A Sacramento) y Chris Resop. No obstante, de las mencionadas anteriormente, sólo las de Kottaras, Callaspo y Mills se produjeron entre los meses de junio y julio, en los alrededores de la fecha límite. 

Beane no se ha visto tan entusiasmado a hacer grandes movimientos en los meses mencionados y de hecho, el último nombre "llamativo" adquirido en esa época posiblemente fue Jay Payton el 13 de julio de 2005, tomando en cuenta que nadie tenía ni idea de en qué se convertiría Josh Donaldson cuando los A's se hicieron de sus servicios el 8 de julio de 2008.

No se trata de un giro de 180 grados, se trata de dar ese último paso que la mayoría de los conjuntos aspirantes da a mediados de año para reforzarse rumbo a un mes de octubre que te reduce el margen de error a cero. Ese paso que continúe la evolución de posiblemente la filosofía más atractiva en la historia de este juego.

Es muy probable que dentro de un mes tengamos una idea más clara de hacia dónde van los intereses de los Athletics o si sencillamente no hay ningún interés en el mercado. Quizás Tommy Milone y Drew Pomeranz seguirán con su buen ritmo y todos en Oakland verán pasar la fecha límite sin mayores sorpresas nuevamente. Quizás ya Beane habrá halado el gatillo una o más veces para entonces.

Quizás Oakland no necesite ninguna pieza adicional para completar el rompecabezas que los lleve más lejos en octubre. Quizás sí.